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Loreley pensando

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Leí en la página de Mamá Natural: ¿Quién piensa en la mamá que se dedica a cuidar a sus hijos en  casa y no tiene un trabajo remunerado? Pensé, Loreley Mendoza Ortega, ingeniera agrónoma, lectora, insectívora, amante de las diferentes culturas mexicanas, en especial las de Oaxaca, su tierra; madre de dos hijos, trabajadora. Como la mayoría de las mujeres al compaginar maternidad trabajo, descubrió en su ámbito laboral que para algunas compañeras parecieran dos actividades imposibles de realizar mientras los hijxs crecen.

-Mi hijo mayor tiene casi 10 años, en los primeros años de su vida lo llevaba al trabajo. Una vez que entró a la escuela fue más complicado. Cuando nació el más pequeño, mi carga de trabajo era grande; atendía tres municipios en el área de Desarrollo Rural, la casa, los cuidados de los niños; me dedicaba a la producción y venta de rosas. Tenía una tienda de asesorías y productos  agrícolas. A veces dormía solo cuatro horas y era desgastante. Mis niños han sido mis compañeros- me comentó Loreley.

Sus hijos lactaron, recibió asesoría de especialistas cubanos para el desarrollo integral de sus niños, y llevó estos proyectos de desarrollo infantil a las comunidades en donde trabajó.

karlita junio

-Tengo a una pareja que me apoya para desarrollarme…es complicado cambiar de residencia, no tener o hacer el trabajo que realizaba, depender de un solo sueldo… es satisfactorio cuando miras a tus hijos felices. Lo bueno de mi profesión es que yo hago mis tiempos y no dependo de jefes.

Son diversos los factores que propician el abandono de empleos remunerados durante las primeras etapas de vida de los hijxs. Mi madre tenía plaza, horario de lactancia, horario fijo, incapacidad por cuidados maternos (que utilizaba cuando mis hermanxs se enfermaban), estímulos por puntualidad, acceso a guardería, INFONAVIT, servicios médicos. Era madre soltera y criaba a dos hijas y un hijo.

En el caso de empleadas de confianza, y contrato, a veces los horarios son rebasados, no hay estímulos por puntualidad, no se cuenta con lactarios, cuidados maternos, esto último hace cuando un niñx se enferme frecuentemente, cause en lxs jefes y compañerxs disgusto; en el caso de guarderías no aceptan a niñxs enfermos, hay mamás que no cuentan con ningún apoyo de familiares para cuidarlos. Están los trabajos eventuales, donde no hay estipulados horarios laborales, y los sueldos son bajos.

Para apoyar a madres trabajadoras deben de generarse empleos que como el de mi madre te permitan compaginar maternidad trabajo, y en el caso de abusos por parte de autoridades hay una ley que te ampara. Creo en la equidad, no en la igualdad, en que las políticas laborales deben permitir aquellas mujeres que elijan ser madres contar con el tiempo de incapacidad, horarios de lactancia y que por ningún motivo ni pretexto sean retirados.

Pienso en qué porcentaje de mujeres se quedó en casa porque invertía más tiempo y dinero en ir a trabajar, buscar quién le cuidara a los niños, sin tener la certeza de que en un futuro mantendría su trabajo, compraría una casa o contaría con un servicio médico en el caso de enfermedades.

Loreley, feminista, piensa en las mujeres que eligieron dedicarse al hogar durante años, en actividades domésticas no remuneradas y al intentar reincorporarse al campo laboral en busca de empleos dignos. No lo encuentran, tienen más de 35 años.

Revista Enheduanna

 

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