autodefensa

LA AXILA RASURADA

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Desde la raíz

Por: Dianne Padilla

Toda la idea de trazar una frontera es liberal. Se basa en la idea de que este sistema político y económico está bien, y solo debemos ponerle un bozal, controlarlo un poco, para que tenga menos daños colaterales, pero sin cuestionar su vigencia, sólo se cuestionan sus límites, sus alcances y sus excesos, cuando debería ser abolido.  ¿Se puede controlar algo que es en esencia dañino? ¿Cuestionar los abusos, pero no cuestionar las condiciones que lo generan ni la idea completa del poder? Lo mismo aplica para las estructuras patriarcales que como bien sabemos han hecho una excelente mancuerna con el capitalismo.

Existe un feminismo liberal  que no quiere ir al núcleo del patriarcado sino limitar sus efectos más negativos. Que ven la discriminación contra la mujer, como un asunto puramente de prejuicio, pero no como un sistema generalizado de abuso de poder, lo cual es un buen comienzo, pero de nuevo es quedarse en la superficie. Debemos interesarnos, no sólo por ponerles límites a las estructuras fundamentales, sino en desaparecerlas. Si, ya sé que nos han dicho que con eso vendrá el caos económico, la guerra y el hambre, ¿pero adivinen qué? El mundo ya se está colapsando. Y no es porque se esté luchando contras las estructuras capitalistas y patriarcales. Todo lo contrario, el mundo es un caos porque busca mantenerlas, no importando el costo humano.

Yo no creo que sea posible mantener la célula madre de la  superioridad masculina o permitir la explotación de las mujeres en dobles jornadas y esperar que la violencia masculina o acoso laboral desaparezcan.

Estoy convencida de que debemos aspirar a combatir todo tipo de desigualdad contras las mujeres, y cuestionar a toda autoridad que limite de alguna manera nuestra vida, lo cual significa cuestionar las raíces del poder judicial que sigue poniendo un límite a la autoridad que las mujeres tienen sobre su cuerpo,  no para dibujar la «frontera» en la que el aborto, por poner un ejemplo se convierte en “una interrupción legal del embarazo” ¿legal para quién? Para ese sistema judicial machista, obviamente. No, no se trata de que las mujeres tomemos el lugar que nos corresponde en este modelo desigual y culero de sociedad.  sta es la gran diferencia entre  ser radical y no ser nada. Si no soy radical entonces no quiero ir a la raíz de las cosas y solo estoy buscando   conciliaciones y justificaciones y con la esperanza de que un día este sistema nos haga justicia y entonces las  mujeres seamos el azote de la humanidad. Solo quieren hacer de este mundo machista, misógino y desigual un lugar más cómodo para algunas mujeres, cuando de lo que se trata es de crear un mundo, totalmente nuevo desde la raíz.

 

Revista Enheduanna

 

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