ciudad pantera

Texto del libro “Ciudad Pantera”

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Por: Susana Źuñiga Diaz, Bastet “La Pantera”

Ese día tenía la mirada distinta, brillaban como sol en ardiente arena, eran limpios, solo se asomaba el deseo, sin ningún pretexto para vernos cara a cara.

Este era un asunto de vital importancia; viví la escena sin límites, un tanto serena, un tanto inmune, el, un tanto extraño y nervioso, se mordía los labios. Al verlo me quede en silencio y quieta.

Estaba concentrada en la escena que planeaba, entramos a ese lugar muy suyo, escuchaba música en una radio vieja, pretendía parecer ocupado a cierta distancia de notar y sentir todo, me senté un rato en la esquina de un sofá rojo, sofá que no encaja en ese lugar, ese lugar era frio y el rojo era cálido.

Se sentó a mi lado con ganas de un dialogo abierto y la incongruencia de las palabras nos llevaron a tocarnos, besarnos más allá de lo permitido, mas alla de lo planeado, curve mi cuerpo y éramos tres en esa escena, nos volvimos fanáticos de la entrega, fue un vaso de agua fresca en mi boca.

Todo quedo en silencio, solo el hablar del sofá rojo, se escuchaba, me marche después, Salí de prisa, baje las escaleras, mis pasos hicieron eco y el eco de todo lo vivido aun recorría el edificio.

 

Revista Enheduanna

 

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