Jours de Papier: Una historia de amor geek y bagels de salmón

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Ámbar Barrera

@Dra_Caos

Tania Camacho parece tímida y callada, aunque no lo es. Basta comprobarlo cuando empieza a hablar. Su tono siempre es bajo y su humor espontáneo y algo infantil, natural. Usa ropa cómoda y el pelo le escapa libre y sin preocupación de su coleta. Usa lentes y deja asomar un tatuaje bajo la sudadera arremangada. Es zurda.

Lo que siempre le gustó a Tania era hacer muñequitos. Eso la llevó a estudiar una carrera técnica de animación tradicional en Montreal, Canadá, donde vivió unos 15 años con su madre. Al terminar regresó a México y trabajó un tiempo para el Chavo animado, lo que la dejó frustrada porque no la dejaban crear nuevos personajes ni animar como ella quería, no podía dejar fluir su creatividad.

Su madre la invitó a estudiar la universidad de regreso en Canadá y ella aceptó, aunque terminó abandonándola porque no era nada buena programando y así, de un día para otro, voló de regreso a México para empezar a trabajar en el proyecto de un web comic con un amigo.

TANIA (T): Este amigo me dijo: “necesito que empieces mañana, así que compra tu boleto de avión y nos vemos mañana” y dije, bueno, si, ¡al demonio todo! Llegué ese día y me dijo: “y bueno ¿dónde vas a vivir o qué? Y yo “Ah, ah, no tengo casa…” Mi papá vivía hasta Toluca. –Cuenta en una plática que dio en Prófetica el pasado 29 de mayo.

Eso respondería a la pregunta: ¿Es Tania igual a su personaje en Jours de Papier? Pues sí, bastante cerca. Aunque en la tira se le puede reconocer con una personalidad más intensa y enojona, cuando en persona parece más bien tierna y sumamente despreocupada y relajada.

Ella habla bajito pero su intensidad se asoma en sus ademanes, como si ella misma fuera uno de esos personajes de anime japonés que son serios pero tienen muchos sentimientos internos. Ella pone sus manos en la cabeza y se encoge un poco cuando dice que no tiene casa. Entonces comienza a hablar de sus padres, que se separaron y por eso uno está en Montreal y otro en Toluca. De pronto se queda callada un segundo, suspira y pone una de sus manos en la cintura.

T: Ay, se me fue la onda muy cañón… pero ahora les hablaré de mi padre…

Todos ríen y Esteban, su pareja, sale en su defensa…

VER TEXTO COMPLETO EN: http://ladobe.com.mx/2015/06/jours-de-papier-una-historia-de-amor-geek-y-bagels-de-salmon/

Revista Enheduanna

 

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