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MUJERES DEL BARRO… DE AMATENANGO Y CHAMULA PARA EL MUNDO

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Por: Gabriela Montoya

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- Dos mujeres artistas de diferentes comunidades chiapanecas son las que comparten sus obras en la exposición “Mujeres del barro” la cual está compuesta por figuras de alfarería  impregnadas de la tradición ancestral maya. Los nombres de estas artistas son Feliciana Ramírez de Amatenango del Valle y Maruch Méndez Pérez de K’atixtik, Chamula. La inauguración de la exposición se llevó a cabo el pasado viernes 14 de agosto del año en curso y fue en la Galería MUY donde se realizó el evento.

ENTRE JAGUARES Y HUMANXS, OBRAS DE FELICIANA RAMÍREZ

Gabriela Montoya

Feliciana Ramírez, artesana. Foto: Gabriela Montoya

Feliciana Ramírez  de 51 años es originaria de Amatenango del Valle ha trabajado por más de 45 años moldeando piezas de barro, ha expuesto en estados de la república como Sonora, Veracruz y Yucatán.

Ha moldeado piezas que honran la naturaleza y la mítica relación de interconexión entre lxs humanxs y la Tierra. Es también la matriarca de una de las familias más reconocidas y premiadas por su producción de artesanía de del pueblo de Amatenango.

Para la realización de las piezas le llevó un tiempo aproximado de 8 meses en donde únicamente ella trabajo con cada una de las obras permitiéndole plasmar sus ideas y sus sentimientos en cada una de ellas. Las 10 obras que componen esta exposición son el Hombre jaguar, el Jaguar abrazando a otro jaguar. La mujer abraza su obra en forma de jaguar “El hombre jaguar es muy sagrado porque es el guardia de la selva” comenta Feliciana. Figura con árbol serpiente, Mujer de cántaro, Mujer de las mazorcas, Dos ollas creándose, Mujer jaguar con niño, Las piernas y La madre de la Tierra son otras de sus obras.

Dentro de las obras que más resaltaron fueron La madre Tierra y Mujer de las mazorcas  la primera es una escultura de barro de múltiples piezas, la segunda es una escultura de barro quemado y pulido acompañada de mazorcas a su alrededor “La mujer de maíz es la madre de la tierra la que tiene el corazón de maíz y es quien nos alimenta” platica Felicia mientras describe las piezas.

Otra de las obras significativas para Felicia es la llamada “Dos ollas creándose” la cual fue hecha en representación de su pueblo Amatenango del Valle  quienes por años han trabajo con el famoso barro blanco deleitándonos con piezas hechas con las manos de estxs artesanxs natxs de Chiapas: “Representan a mi pueblo, porque todo mi pueblo trabaja y nuestras manos trabajan. Soy parte de un grupo con mis hijxs, todxs trabajamos. Es el poder las mujeres” agrega Feliciana.

Gabriela Montoya

“Mujer de las mazorcas” Foto: Gabriela Montoya

En la obra artística de Feliciana expuesta por primera vez en la Galería MUY se puede expresar una continuidad ancestral de fabricar objetos, pero en cierta forma estas piezas representan una ruptura de la olla de empleo doméstico pasa a la artesanía maravillosa de los jaguares de Amatenango convertidas en piezas artísticas únicas finalmente Feliciana agrega “Espero que mis hijos sigan trabajando y le doy gracias a Dios por este don de trabajar con el barro”.

LA MUJER DE LA NEBLINA Y LA HISTORIA DE LAS TRES  NIÑAS, OBRAS DE MARUCH MÉNDEZ

Maruch Méndez Pérez es originaria de K’atixtik municipio de San Juan Chamula, a sus 58 años ha retomado la vieja y casi extinta tradición Chamula de moldear objetos domésticos en barro horneado en fogón para transformar la tierra en figuras que plasman el imaginario de sus  ancestros y de su propia vida. “Nunca fui a la escuela, lo único que podía hacer era pastorear a los borregos y cuidar a los niñxs pero en este momento para mi es una oportunidad de seguir fluyendo, construyendo y compartir con lxs otrxs lo que tengo, lo que siento y lo que sale de mi corazón” platica Maruch Méndez.

Maruch Méndez, artesana. Foto: Gabriela Montoya

Es una artista natural, sus ideas fluyen desde el alma y la cultura tsotsil-  maya. Pasó su juventud seis años viviendo en el bosque “mi escuela” le llama ella, después se asumió como madre proveedora de cuatro hijos y dos hijas. Fue llamada como j’ilol (curandera) y subsecuentemente autoridad religiosa. Su arte recrea su forma de vida autosuficiente en todos los aspectos. Ha sido solicitada en performances de la Ciudad de México, San Antonio Texas y Paris Francia “Aunque no hablo y ni escribo en español pero he sacado fuerza de mi mente y de mi corazón llevándome a una dirección de  poder hacer todas estas cosas” platica Maruch Méndez.

Sus obras están inspiradas en una  leyenda o en mito de sus antepasados la primera es la de La mujer niebla y la segunda habla de tres niñas que se convirtieron en rocas llevándole una duración de 4 meses para terminarlas. Creó dos instalaciones que emplean: las esculturas de alfarería, tierra, piedras, troncos de árbol, ladrillos y musgo con diversa flora. “Me siento muy satisfecha de mostrar esta piezas porque yo quiero compartir lo que se está perdiendo en las futuras generaciones ese es el objetivo principal de esta exposición” agrega Maruch Méndez.

Maruch Méndez tiene planeado hacer más piezas pero con diferentes historias las cuales aún su familia se asombran de saber que sea la única que guarda y recuerda estas historias “Yo no sé leer ni escribir pero se contar y quiero que los demás valoren la historia que se está perdiendo estoy orgullosa de poder compartir y dejar a los jóvenes estas historias que salen desde mi corazón”.

Gabriela Montoya

Foto: Gabriela Montoya

SÍNTESIS HISTORIA DE LAS TRES NIÑAS

Las tres figuras chicas con ropa son las estelares de la historia.

Las tres pequeñas se van a pastorear y mientras juegan en el bosque encuentran unas piedras las cuales descubren que en ellas pueden sembrar diferentes cosas. Después de tres días regresan y descubren que lo que habían sembrado ahora eran mucho más grandes, el señor del pozo, dueño de las tierras (que se puede ver en la instalación) trata de avisarles que les puede ir mal, los padres de la niñas (pueden verse atrás de la instalación) salen en busca de su hijas y cuando por fin las encuentran estas deciden quedarse. Finalmente fueron convertidas por el señor de pozo en tres grandes piedras frentes de una montaña grande de Chamula llamada Oxib Tseb.

Gabriela Montoya

Fotos: Gabriela Montoya

La exposición se realizó gracias a la coordinación de la Galería MUY Juan Chawuk, Ronyk Hernández, Francisco Corzo, Rufino Santiz, Ámbar Past y Adriana Toledano. Agradezco a Genaro Santiz por fungir como traductor y ayudar a la realización de la entrevista con Maruch Méndez quien solamente habla su lengua originaria Tsotsil.

 

 

Revista Enheduanna

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