Sin título

La calle de lxs enfermxs

Comparte:

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.-Las preocupaciones, los desvelos y la esperanza es  parte del diario vivir de hombres y mujeres que se encuentran a fuera del hospital “Gilberto Maza”, ubicado en el lado norte de esta ciudad capital.

Los familiares de lxs enfermxs, con el semblante cansado y preocupado, prefieren resguardarse en pequeñas casas improvisadas, aunque vivan con temor permanente de que un automóvil se salga de las líneas de concreto y se estampe en las banquetas. Y pese a que enfrente del hospital existe un albergue, no usan el servicio ya que les genera un costo.

Ali ok}

Mamá de Allison. Foto Karina Álvarez.

En entrevista, Guadalupe Nango Pérez, de 28 años de edad, mamá de Allison “N” -quien tiene 11 meses y pesa cuatro kilos-y que ha permanecido más tiempo en un hospital que en su hogar- compartió que la bebé nació el primero de abril del año pasado, y el siete de abril le realizaron una segunda operación, “la entubaron, le dio un paro respiratorio y después le vino la hidrocefalia. No me dio el zika, sólo el chikungunya, pero no estaba embarazada”.

 

 

Posteriormente, el primero de enero se le puso morada, y desde Pacú, Suchiapa, viajó hasta Tuxtla y la volvieron a internar. “No me daban esperanzas. Después nos dijeron que se empezaba a recuperar, sus riñones reaccionaron, le pusieron dos válvulas”.

Guadalupe se siente agradecida por todas las personas que la han ayudado, sin embargo,  aún sigue necesitando del gesto amable de las personas por lo que dio el número telefónico si desean realizar alguna donación en especie o monetario: 961 33703 94, ya que Allison debe tomar la leche Pregestimil Premium y  su esposo, quien se dedica a la albañilería ya no trabaja, porque debe cuidar a su hija junto a ella.

“Los médicos sólo nos pueden dar información a nosotros, tenemos que estar cerca de nuestra hija. Tenemos otra niña de cinco años, pero mis familiares me la cuidan”, añadió.

La entrevistada enlistó rápidamente la situación que padecen, falta de comida, desvelos, hambre y  calor. “Gracias a Dios, los médicos y las enfermeras nos han ayudado cuidando a mi nena; nos dicen que quisieran tener otro diagnóstico sobre Allison para que la llevemos a casa, pero es preferible tenerla en el hospital para que se recupere”.

Microhistorias de banquetas

Jesús de la Cruz, quien tiene 55 años de edad, lleva tres meses viviendo en las banquetas y compartió que su nieto Fabián Pérez de 17 años está internado  ya que fue operado de los intestinos, “no sé cuánto tiempo voy a estar acá”, dijo.

ali vo

A veces se benefician de de comida gratuita. Foto Karina Álvarez.

Juliana Valencia, quien es originaria de Ocotepec, informó que su hermano Pedro lleva tres meses en el hospital, ya que padece del pulmón. Comentó que no usa los servicios del albergue porque es una persona con bajo recurso y el dinero no le alcanza para pagar la cuota que piden.

La leucemia tomó el cuerpo de la niña Dulce “N”, quien nació en Villa Corzo. El médico aún les da esperanza a sus familiares de que “todo va a estar bien”. Uno de sus parientes dio a conocer que no saben por qué se enfermó la niña, ya que nadie en su familia ha sufrido esto. Sus familiares piden apoyo a que no se les cobre por usar el albergue  para bañarse ya que no tienen posibilidades económicas para pagar ese servicio.

María de los Ángeles Moreno, tiene 24 años de edad y es procedente de Villaflores, lleva 15 días a fuera del hospital, ya que su hermano de 21 fue operado porque se fracturó la columna a causa de un accidente.

Ellxs como muchxs más, saben que el hambre no se puede controlar, que primero escarba el estómago y luego navega por los intestinos. Por ello, se alegran cuando llegan personas a regalar café, pan y tortas; con ello intentan tranquilizarse, tener energías para estar atentxs de las indicaciones que da el médico y estar enterxs a los resultados que recibirán.

Revista Enheduanna

,

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto: