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El Corazón del Cielo, el placer de formar músicxs profesionales

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Fotografías: Cortesía Centro de Arte El Corazón del Cielo.

San Cristóbal de Las Casas, Chiapas.- Durante 15 años, el Centro de Arte Corazón del Cielo ha formado músicxs profesionales; integrado la Orquesta Sinfónica Juvenil de San Cristóbal; impulsado “talentos específicos” como la marimba podolaria y sigue siendo el único centro que forma de manera abierta, sin un programa rígido ni restricción alguna de edad, condición social o física.

El fundador de este centro Alexis Díaz describe a la música como “meditación activa” porque es un puente para encontrarse a unx mismx y tocar un instrumento te lleva a otro estado de conciencia, “no tienes que ir al desierto para meditar, lo puedes lograr con la música” afirma el siempre entusiasta maestro.

El centro de formación musical cuenta con músicas profesionales como Sara Usatch, Georgina Ayanegui y las reconocidas hermanas Díaz, quienes más que enseñar contagian su amor por la música. Las maestras y el maestro atienden a niños y niñas desde los 3 años y medio hasta edad infinita, es decir, no hay límite de edad, sólo el gusto y disposición de querer adentrarse al mundo musical. El piano, el violín, la marimba, el cello, la batería, el bajo eléctrico son los instrumentos que enseñan en el centro desde iniciación musical, así como canto, solfeo y armonía.

La música sirve para ser mejores personas

La maestra Sara Usatch, que desde muy temprana edad tuvo contacto con la música, refiere que aprender a tocar un instrumento musical tiene múltiples beneficios como el hecho de poder concentrarnos y a lxs niñxs los vuelve más disciplinados en lo que hacen y es muy útil para las y los infantes considerados “hiperactivos” quienes en realidad, tienen otro ritmo de aprendizaje.

Señaló que al Centro asisten a aprender personas de todas las edades, incluyendo mayores de 65 años de edad que tienen el deseo de tocar el piano y buscan un listado de canciones que les da alegría a su vida.

Dijo que esta escuela no promueve la competencia porque se vuelve estresante, sino que lo que se busca es que disfruten el aprender a tocar un instrumento, por ello no son dados a realizar múltiples presentaciones sino se concentran más en la formación personalizada de las y los alumnxs.

Por su lado, la maestra Georgina Ayanegui, encargada de la enseñanza a lxs más pequeños, cuenta que siente una gran satisfacción porque “los vemos crecer y cómo disfrutan la música y cómo crecen como artistas”.

Desde su experiencia docente, considera que la música “los hace mejor personas, los ayuda a canalizar emociones y he visto cómo se forman en adolescentes diferentes, más sensibles con el mundo”.

 El gusto de aprender profesionalmente

El maestro Alexis Díaz, director del Centro así como de la Marimba de las Hermanas Díaz, señaló que el Corazón del Cielo nació como necesidad de formar a profesionales en la música ya que en su experiencia, tuvo que trasladarse a la Ciudad de México para estudiar en el Conservatorio de Música, puesto que en Chiapas no existía como tal una escuela donde se formara profesionalmente.

“Yo me fui con la idea de que regresaría, para luego fundar una escuela y así quienes quisieran ser músicxs no tuvieran que irse a otra ciudad o entidad, la idea original era conformar una escuela de piano para obtener los cimientos musicales, porque muchos al aspirar a una escuela profesional los rebotan”. Al respecto, detalló que del Corazón del Cielo, ya han salido al menos cuatro jóvenes que hoy se dedican profesionalmente a la música.

Enamorarse del arte y demostrar que no hay limitaciones para quien desea aprender, es el principal objetivo de este Centro, en el que no se excluye a nadie por ninguna circunstancia. “La música es como el deporte, todxs podemos hacer deporte a nuestra propia capacidad, y creemos que eso es lo importante en la música también. No todos tienen que ir a las Olimpiadas, lo mismo acá, no se forman para competir, sino para que disfruten la ejecución musical” señala el maestro.

Explicó también que la forma de abordar la enseñanza es muy distinta a la de otras escuelas, pues no se trata de formar “obreros musicales” por ello, el aprendizaje es personalizado, “se va enseñando con lo que se tiene enfrente” no hay programas rígidos de aprendizaje, estamos abiertos  porque no dependemos de un programa específico”.

El también atleta y Airon Man, definió a la música como una riqueza intangible y citó a uno de los músicos clásicos, Bethoven, quien definía a la música como la revelación más alta, incluso, que la Filosofía.

 

Para él, la música es una forma de meditación activa porque al tocar un instrumento es escuchar lo que ocurre dentro de ti y llegas a un estado de conciencia diferente.

A 42 años de tocar la marimba, 33 de ser el director de la Marimba Hermanas Díaz y 35 años como maestro de piano, Alexis Díaz asegura sentir una gran satisfacción de seguir enseñado porque en realidad “nunca dejas de aprender, el conocimiento que se transmite es recíproco”.

Finalmente, recordó que el centro lleva ese nombre, porque en una gira a Dinamarca y Alemania con la marimba, donde acompañaron 50 presentaciones de una obra basada en el Popol Vuh, el espectáculo se llamaba Corazón del Cielo y quienes lxs escuchaban les llamaba poderosamente la atención el nombre. Es ahí, donde decide que el centro de arte que ha formado a cientos de niños y niñas, desde hace 15 años, se llamara Centro de Arte Corazón del Cielo.

La escuela se encuentra ubicado en la calle Hermanos Domínguez, Barrio de Santa Lucía y cualquier informe puede llamar al celular 967 1156816.

 

Revista Enheduanna

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