RAMILLETES SERGIO

Yomoram jyayajpapä’is jäyätzame (Mujeres poetas)

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El presente trabajo, es una compilación realizada por la poeta chiapaneca Chary Gumeta quien reúne a 14 Mujeres Poetas, en su mayoría latinoamericanas, mujeres que escriben de la cotidianidad del universo femenino, desde su personal punto de vista.

Con un exquisito lenguaje y usando la magia de la poesía, ellas nos hacen reflexionar sobre los feminicidios, el amor, la muerte, la Vida, la rebeldía, la sórdida vida de las trabajadoras sexuales, la cotidianidad de las hilanderas y el oficio diario de la máquina de escribir.

NUMA DAV (GUATEMALA), RUTH PÉREZ AGUIRRE (MEXICO), BETSIMAR SEPÚLVEDA (VENEZUELA), SANDRA SANTOS (BRAZIL), MELISSA LUCHA (EL SALVADOR), ISABEL GUERRERO (CHILE), YOLANDA GÓMEZ FUENTES (MÉXICO), CHARY GUMETA (MÉXICO), MALENA MARTINIC MAGAN (ARGENTINA), FRANCY LILIANA DÍAZ (COLOMBIA), INDIRA ISEL TORRES CRUZ (MEXICO), MAEVE RATÓN (ESPAÑA), DIANA CAROLINA DAZA ASTUDILLO (COLOMBIA) y FRANCY LILIANA DIAZ (COLOMBIA), son las escritoras que, en lengua zoque se presentan en el título como Mujeres Poetas.

 

Abandono pasajeros muertos en la carretera del tiempo, y tatúo sus rostros en mi mente para recordar que hubo vida

Las sombras de mi cuerpo obstruyen los caminos. La vida entera una desgarradora constante, una secuencia de mutilaciones que curten el cuerpo.

Deshacer los huesos en este baile galáctico de ideas inconclusas. Apresurar la salida de la razón para que la sensación se devuelva un poco.

foto: https://tonycanterosuarez.files.wordpress.com

Pero las preguntas brotan de la boca como un ataque de rabia que se contagia con el nacimiento: ¿a dónde vamos? ¿En dónde nos escondemos? ¿A cuántas frecuencias estamos de desintegrarnos?

Como un animal que me recorre el cuerpo -migra un río en mí, sin saber su extensión precisa-

Gigantesca es la erección que asalta al sol en su lejanía kilométrica, mientras yo, recorro con órganos inflamados los senderos de un nombre que ya no me pertenece, de un cuerpo que ya no habito pero que sigue latiendo, en el tránsito profundo.

La melancolía se instaló en mis molares

Hoy, estoy ausente en la secreción cutánea de otros cuerpos.

 

*Dshcr

Me atropella la prisa de una estampida corriendo

con elpeso del mundo en las sienes

deseo deshacerme en el paso

 

* Lagrimar

Intento no amargar más mi boca

Al fin de cuentas existe el futuro

Por qué ahogarse en lágrimas presentes
si existen mares próximos a estancarse en la garganta

*I

Escribo desde la ruptura, desde el accidente

surgí en aborto de ruido y silencio

*RCRD10

Quizá, quizá lo único que necesito es una succión

Una succionada de esas que te espantan el aliento te quitan la vida

Instante todo/nada donde te abandonás espeso desbordado en boca ajena sin tener donde esconderte

La sensación del vacío ahoga las últimas gotas
-yo- me deshago en la garganta del mundo cuando la quietud parece imitar al silencio

¿Algún día, algún día el grito vendrá?

-NUMA DAV (GUATEMALA)

  

 

BESOS CUALQUIERA

Besos escritos

besos en el aire

Besos vacíos de amor

y de ganas

 

Besos de tinta

besos carentes de oxígeno

Besos de amor vacío

y sin ganas

 

FRACASADA EN VERSOS SOLITARIOS

Y fui mía

Sólo mía

Aquella noche

de aquel día

en que yo misma

me parí

y me dejé llevar

en un placer genuino

 

hasta desvanecerme

Aquella noche

aquella hora

fui toda en una.

FOTO: http://artelista.s3.amazonaws.com/obras/big/6/8/3/8391301194260942.jpg

 

DAMA DE LA NOCHE

Luna

Prostituta de cada noche que iluminas

la esquina de la calle

Mujer fácil que te entregas

a los paseantes que cobijados con tu luz

salen en busca de placeres y amantes.

Luna, reflejada en crapulosas aguas

Te ufanas de tu narcótica belleza

descrita en versos de famélicos amores

con tu caminar errante

nadie sabe de dónde vienes ni adónde vas

te muestras lujuriosa en el firmamento

bajas a la tierra a enseñar

tus obscenos encantos

sobre la diamantada laguna

 

Mágica prostituta que envileces

mis pensamientos los que por ti

se han perdido en lodazales de pasión

y mi cordura deslumbrada por tu espectro

no la reconozco ya

 

Dama ebria de la noche, llévame contigo

Por esas calles perdidas y oscuras

Donde recrear tu embeleso

Llévame contigo puttana que quiero perderme

en tus noches de placer

y de irresistible lujuria.

RUTH PÉREZ AGUIRRE (TABASCO, MÉXICO)

 

Sobre mi lomo

la soledad es una serpiente que muerde su cola,

entumecida y alucinada

hiende flores y plumas en la carne del amor.

Reconozco mi nombre en la obscenidad del eco.

En la permanencia del olvido,

muero de miedo

y mi soledad

muere de mí

 

II

De la nervadura abierta de la luz

cae un pájaro herido de cielo

desciende como ruina del viento

trueno rojo en el fin de su vuelo.

Lloro la belleza de su canto

desperdigado por la tierra

pero la tierra sabe

que de pájaros y poetas

se amasa la hostia

en el hambre de Dios

Borges conoció la condescendencia

en una caricia sobre el lomo arqueado de Beppo

el gato más “remoto que el Ganges o el poniente”.

Stravinsky hizo de la música un pájaro de fuego

para los jardines encantados de Arcadia, su gata egea.

Pierre Bonnard descubrió en el lienzo

que el misterio apacible de la melancolía

tenía forma felina, la sinuosidad erótica de la luz.

Sentada en el filo del balcón está Fermina

espera en cada atardecer la reverencia del sol

que mansamente se diluye

entre las hendijas de sus pupilas amarillas.

Como Fermina, deseo no temer a la caída

como mi gata, tendré que alimentarme

de los abismos y la arrogancia

de cada corazón de pájaro devorado.

BETSIMAR SEPULVEDA (VENEZUELA)

FOTO: http://www.museunacional.cat/ca/colleccio/dona-escrivint-una-carta/ramon-casas/026906-d

ARPILLERAS

Las arpilleras de isla negra

Recogen de la calle su bordado

Donde guardan la memoria

De todas las mujeres

No hacen ruido

Sus armas son agujas

De silencio y acero

Escriben ese diario

De palabras prohibidas

En el paño de algodón

Y empieza a florecer

La verdad.

 

LAVANDERAS

Lavanderas desatan

De los fardos

Sus letanías-

Canciones de acunar

El río

“no dejes manchar

No dejes manchar”

El río

Y muere la mañana

En piedras tibias

El día absuelve

Al sol que se fue.

 

HILANDERA

La hilandera entrega

Un laberinto de seda

A su biografía

 

El sol derrama luz

Sobre la tela

En el calabozo

El prisionero se rinde a la belleza

Del último día.

SANDRA SANTOS (BRAZIL)

 

 

Yeniden

Somos dos niños

jugando a hacer el amor

que en el pecho nos falta.

Espasmo

Éxtasis

que cuero a cuero

te surca los orgasmos

len-ta-men-te

como paradoja

que acelera el homicidio

y da brote al laurel

en el punto medio.

 

Tu nombre es un trago de vida

FOTO: KARINA ÁLVAREZ

Corroído

cuando a mi dios se le ha olvidado

cómo resucitar a mis muertos

arde la llaga en mis labios

y me nombro de nuevo

me invento

tu nombre es un trago de vida

amorfo

cuando le suplico a la muerte que me haga suya,

o cuando la madre muerta llama a sus hijos

porque es hora de amamantarlos

tu nombre es un trago de vida

austero

que me penetra suavemente

cuando el amor ha librado batalla en la guerra

mientras vos y yo

seguimos lloviéndonos amargamente.

MELISSA LUCHA (EL SALVADOR)

 

 

NIÑO PÁJARO

Un volantín puede más que las alturas

sobre todo, cuando se trata de jugar a volar

por eso el niño desviste su humanidad

y la llena de plumas

todo con tal de tocar unos minutos

el hilo punzante de un sueño

 

El ascenso a la salvedad

dota a la infancia de una inmortalidad

pretenciosa, certera

para quien sin experiencia

trepa edificios de fierros

lindes

serpientes de fuego

 

Por eso el niño agita sus brazos

al alcanzar su mano al papel cortado

piensa en el juego

el carrete

el viento golpeando

el volantín verde y rojo

alto, tan alto como un pájaro

 

Torres de alta tensión

no son nada para los niños

que quieren batir sus alas al tiempo

aunque se derritan sus plumas

aunque caiga de lo alto

aunque el sol los devuelva

en forma de cadáveres quemados

 

LECTURA DE ESCOMBROS

Rastrojos de guerra en las escalas

geográficas de la muerte

Atrapadas en el volumen de la historia

ciudades desiertas absorben

la cordillera entera

El receptáculo del mundo

apunta su lanza

al territorio

en línea de tiempo

 

Ríos de relaves

incrustan a pulso

máquinas retroexcavadoras

Sincronizan en escalas de gritos

sepulturas

brazos en barro

abrazos metalizados

brazos humanos

la poca fauna vuelta sacrificio

 

El país encementando el fruto

convierte en reflejo

el cementerio de cenizas

ingrata indiferencia

para el manantial de olvidos

que engendra hijos

como plagas de desfiguraciones

 

 

A LOS AMANTES

Foto: Karina Álvarez

Las almas que solían lamer el fuego

Descarnan la última piel.

 

Seca la sangre de sus plumas

pierden la fuerza

los espacios comunes se han contaminado

ya el agua cristalina escupe enjambres bestiales

 

Todo envuelto en muerte

abre paso a la legión de carnívoras

mordidas clavadas en abanico

petrifican los músculos

 

Muertos los amantes

Les queda luchar con las hormigas

ISABEL GUERRERO (CHILE)

 

 

Anorexia Desayuno dos crocantes tiras de violencia De lunch empaco el morbo dirigido a las partes desnudas de mi cuerpo El guiso en la comida, lo sazonan la burla por mi color, complexión, o preferencia sexual… Es un triunfo la merienda si debo convencer a mi madre, tías, primas, hermanas que la soledad es elección no necesariamente nacida en Lesbos… Así que antes de dormir vomito, vomito y vomito hasta quedar laxa… Es mi estrategia para amanecer al día siguiente.

Lección Te harás mujer, no por la ruptura del himen, sino por la del corazón, dijo la abuela. La lección fue puntual. El aprendizaje nulo. He aquí… boicoteándome a la hora de la emancipación.

Faena Al cocinar uso siempre las peculiares recetas de la abuela. Me afano en el uso de cada uno los ingredientes Uso las cantidades correctas Soy creativa en la preparación de los aderezos… El tiempo invertido en tal faena no me pesa. Todo para que Tántalo en su insaciabilidad me recuerde que soy cautiva de mi propia elección…

YOLANDA GOMEZ FUENTES (CHIAPAS, MEXICO)

 

Marcela,

Cuando vengan por nosotras

Sacudiremos el polvo de los recuerdos

Sin cerrar los ojos

Para que queden gravados en la retina

 

Recordaremos los días de fiesta

En que los demonios nos daban de beber

Licores infernales

 

Y como hasta el suceso menos gracioso

Nos hacía reír a carcajadas

 

Cuando vengan por nosotras

Detendremos el tiempo,

Nos abrazaremos fuertemente

Y por primera vez

Nos diremos la verdad,

Hablaremos de la lluvia que moja el pasto

Y del silencio que éramos

Cada vez que destruíamos las palabras.

 

Cuando vengan por nosotras

Amada Marcela,

Nos acordaremos de nuestra complicidad

Y de cómo el exilio no nos destruyó el corazón

 

Ya reunidas

 

Me daré cuenta

Que hemos sido asesinadas.

 

Reconozco que no nací

Para ser una sedentaria

No sé echar raíces

Porque tengo el sudor del mundo

En la piel y en los pies.

 

Tengo miedo de convertirme en fantasma

Y deambular por los ríos de mi pueblo.

Ser parte de una lista con nombre de desaparecida.

 

No quiero ser una mujer desangrada

Por la mano de la miseria

Y de la maldad de mi país.

 

Debo quemar la ropa vieja

Y seguir este sendero

Donde matar el tiempo te convierte en asesino

Y lo contrario en sobreviviente.

 

Andar descalza es andar desnuda

Y yo quiero caminar con zapatillas.

 

 

Se encontraba abrazada

Del viento y del sol a 40 grados,

Cubierta con las tolvaneras nocturnas del desierto,

Con los ojos abiertos

Y las pupilas dilatadas

Con el mar detenido en el espacio.

 

Su boca tenía un delineado sensual

Y abierta

Imitando un grito silencioso

Sin nadie que pueda escuchar.

 

Su cabello alborotado

Me recuerda a mí en mis mejores tiempos

Y sus uñas,

Tienen un esmalte

Igual al que me puse en mis quince años.

 

Un tatuaje la reconoce como Laura

Es un nombre desprendido de la vida

Y ahora en una identificación que la registra.

CHARY GUMETA (CHIAPAS, MEXICO)

 

 

 

JURA DECIR LA VERDAD? TODA LA VERDAD Y NADA MÁS QUE LA VERDAD?

Te voy a hacer un juicio por mala praxis.

Tanto amante irresponsable y siniestro que resultaste, flaco…,

terco y sabio en el amor.

Me pusiste las cosas en cualquier lado, menos en su lugar.

Apropiándote de mis órganos y

destartalándome con caricias,

sonrisas y esas cosas.

Me generaste todos los olvidos

cambiando las temperaturas y dejándome

sin baterías para ordenar los hechos de alguna manera…

Me llevaste hasta el extremo,

al paroxismo de los temblores de mi carne…

en mordiscones, apretaduras, gritos y risas.

Me ensordeciste,

me cantaste hasta el himno nacional

y traspasaste todas mis fronteras

hasta invadirme, meterte y conquistarme.

Me hipotecaste generando deudas, acreedores buitres,

infames banqueros…

porque quedé debiéndote tanto placer,

el descontrol, la petite mort.

Te voy a hacer un juicio

Quedé en anhedonia selectiva.

Sin poder meterme en una cama sin pensarte.

Me dejaste tan pegada que no respiro sin verte,

sin intentar escaparme ,

como en sueños sin avances, detenida aún corriendo.

Y me quedé anestesiada con tu aliento y tus olores,

tus fluidos, los sabores de tu cuerpo.

Complicada con tus manos, tensas,

digitando mis mejores lugares,

anudando sueños para siempre en mis muñecas,

impulsando la danza entre sábanas y yerba.

Y, encima, deliraste mi cabeza con palabras,

esas que resultan justas e injustas,

pero que arremeten contra lo obvio, lo barato,

lo que se dice en círculos de mediocres.

Entonces, las evidencias te pondrán en riesgo.

Desordenaste, robaste,

manipulaste, ensordeciste,

Embriagaste, invadiste

y conquistaste.

Endeudaste, pegoteaste,

anestesiaste, complicaste

y manoseaste.

Convenciste, arremetiste…

Si vas a juicio…por favor, que sea oral.

 

CARAMBOLA

Porque soy mina…

vivo de carambola

Y así me amaron,

me criaron,

me pegaron.

Me aplaudieron,

también de carambola.

Me embarazaron,

me parieron.

Me abrazaron.

Me engañaron,

seguro de carambola.

Y de pura carambola encontré el mejor orgasmo.

Engordé y adelgacé.

Moriré un día de carambola.

Ojalá no sea hoy.

 

A VECES CUANDO TE MORÍS

A veces cuando te morís te escriben poemas horribles.

Los poetas de los muertos deberían ser más cuidadosos.

A mi, escribíme un tango. Bien caliente. Contáles la tontita, puta y yegua que soy. Cantáme un tango partido, por mi partida. Sacáme en tango el corazón a un bandoneón y estrujálo en versos, hasta mostrar lo mustia que quedé después de tanto amor. Lloráme a oscuras. Encendé mil faroles para despedirme y gritáme un tango desde el final del empedrado hasta mi muerte. Que vale esta pena decirnos tango en la despedida.

O escribíme una zamba…triste, nunca alegre. Una zamba para bailar con manos, sin pañuelos. Bailáme una zamba a cajón abierto hasta que me siente y salte en un abrazo. Hacéme el amor bailando, para que no me odies. Pondré cara de zamba, sonreiré valiente y sin temer la muerte escaparé al arresto. Zamba de hombre sin botas y mujeres con botas, como gatos con botas, como en un cuento. Tocáme en guitarra sin enchufes, contando mis fuegos, mis sueños, mis revoluciones, mis muertes. Cantáme una zamba hasta elevar mis brazos como un espectro y seré inolvidable, lo prometo.

Escribíme un blues urbano, bien argento. Un blues complicado y aguerrido, casi siniestro. Con marchas y banderas, en tierra y mar, en pausa. Tocáme en piano, en guitarra, en lo que quieras y metéme gemidos hasta encenderme, por un ratito, por dentro.

Abrazáme en blues contemporáneo, existencial, perverso. Prometéme una muerte por un rato, para luego despertar a veces en sangre y arena, en tu garganta. Exprimí las cuerdas hasta desencordarlas, porque me estoy yendo, tonto. Es tarde.

No me escribas cumbia. Es mucha alegría.

MALENA MARTINIC MAGAN (ARGENTINA)

 

 I

Ya nadie come crudas las manzanas,

ni gusta hablar de estériles insectos.

Cerca de los bares nacen los niños,

y se cumplen treinta años de las fiebres.

Los que mueren abren paso al crujiente

cadáver de los ricos,

y otros meditan en tu alma agotada

donde el quehacer del sirviente que sirve

para nada (o absolutamente nada).

Solo tu nombre es válido si alguien

lo apura al máximo, y lo encuentran preso,

o entre dientes de un código de barras.

 

II

Calma la plata de los urinarios

cuando el oro va vestido de negro

y los monstruos de la infancia interrumpen

la llamada orgía de los atuendos.

Besa la sien podrida de los peces

para negarte a ser lo que no sabes,

para simplemente ser, lo que no eres.

 

III

Han tocado el timbre de las esquelas,

y las muñecas más menudas se esconden

bajo las faldas de otras sus mujeres.

Y llueve sangre, y salpica en los muslos,

y deja muestras de cierta acidez

cerca del sudor blanco de los huesos.

Mi alma conoce el camino del nido,

el pellejo de luz amarillento,

el concepto finito de deseo.

MAEVE RATÓN (ESPAÑA)

 

 

3

Deja de llorar cuando una puerta se cierra construye casas con patios grandes cercados de panteras hayas y pianos con nuevas canciones sobre las sillas de los que se alejan. Abre las manos suelta falsos amuletos recibe las caracolas que bendicen la vida después de esas incómodas pero necesarias muertes cotidianas. La mano que se mueve ahora es la mano que crea aguja que dirige la escritura de un tiempo sin manecillas y lobos vestidos de ridiculas ovejas.

16

La primera vez que me desarmé, tenía siente años. Estaba en misa a mitad de semana (un miércoles de ceniza, quizás) Esteban se sentó a mi lado. Cuando el cura decía: levantaos, él se reía. Al escuchar: “podéis sentaros, me ronroneaba al oído: “No creo en curas”. Él traía un mapa de estrellas en las mejillas y su cabello era tan rebelde como sus palabras. ¿Qué más puede hacer una mujer frente al fuego de la lucidez de un niño? D e s a r m a r s e y comenzar a entender que el arte de armar es el pasatiempo de los genios

 

20

¿Recuerdas la última vez que abriste la reja de tu jardín sagrado? Esperabas celebrar el concierto de la primavera y a cambio presenciaste el holocausto de las flores. Nada volvió a ser igual. Los insectos y la lluvia emigraron a otros campos cambiaste las rejas por un muro pintando con ventanas falsas y te dedicaste a cultivar poemas en vez de flores. Aprendiste, que el color en las palabras sobrevive mientras en las flores es un gesto débil e inocente condenado al paraíso de las tumbas.

DIANA CAROLINA DAZA ASTUDILLO (COLOMBIA)

 

 PEQUEÑA MADRE

Qué harás pequeña madre

si a tu poema lo corren de la escuela

porque ha crecido rebelde

y ralla grafitis con el lema

“Nosotros también tenemos derechos”

qué pasa si anda creciendo contra la tierra

y se hace viejo, igual que tú

y se queda con la ganancia de la alegría

y no le importa nada

ni el trofeo de la palabra

ni el rencor del equivocado

Nada le importa porque

ha elegido la sencillez y la sobrevivencia

Hoy por ejemplo cuando desayunaban

Te dijo que donaría su sangre a un compañero de la escuela

y te le quedas viendo y lo admiras

y le preguntas el significado de la igualdad

y solo responde con un beso en la frente

Tú, pequeña madre

vuelves a tu escritorio

te preguntas sobre tu vida

-el abandono es una máquina de escribir-

lo único que quieres

es aprisionar el gemido

hundir el corazón

olvidar si

eléctrica

mecánica

hidráulicamente

no aparece

se va corriendo

y atraviesa la tarde con un grito escandaloso.

 

HIMNO DE UGANDA

Ella me cuenta

que tiene un lindo chico de treinta  años

también es su novio

(el sexto este verano)

el chico tiene sangre africana

–¿Quieres verlo desnudo? –

y le digo que sí

y Uganda canta su himno

su piel es un cóncavo oscuro con olor a hierbas sagradas

entonces el chico habla

¿quieres que te cuente mis secretos, quieres que te hable de mis miedos,

de cómo aprendo a esperar mientras tú me sonríes y vas a la cocina a preparar mi cena?

despierto del sueño

-Odio sus presunciones sin límites-

ella sigue enviándome fotos y yo sigo viéndolas

borrándolas

me río

y creo que lo hago porque no sé decirle no lo hagas

enojada llego al trabajo

mientras subo las escaleras

ese cetro negro me persigue

Me enojo más

La abuela dice: en la vida hay imágenes que no se borran nunca,

los ojos son sagrados

Me aprendo de memoria el himno de Uganda

 

City

No me nombres ciudad

Para que me nombren otros cielos

Seré el profeta que se arrodilla ante los pájaros

Cuando desvainada e incrédula

Me aventaste como loca

Al chiquero de los cerdos

Es mi culpa

dices

Y me escupes el corazón

Aquí donde los amigos son un caviar enlatado

INDIRA ISEL TORRES CRUZ (COLIMA, MEXICO)

 

Muisca soy

 Soy de todos los tiempos,

nací el día que las estrellas se formaron,

me amamantó la madre eterna de las constelaciones,

viajo por los mundos aferrada al presente interminable.

 

Me declaro eternamente infinita,

tengo el dorado cargado en la mochila,

la medicina al odio habita en mi corazón de fuego,

nada enmudecerá el tambor que vibra en mi pecho.

 

Todos los días tejo la memoria de mi pueblo,

escucho el canto de la montaña,

me embriago con el aroma

de las plantas curativas y sagradas.

 

Alcanzo estrellas con ofrendas sagradas de humo,

camino sobre el agua profunda de los cantos ancestrales,

palabreo el amor en cada rincón que habito,

y cocino esperanzas envueltas en hojas de mazorcas.

 

Chía madre de la noche,

abriga mis sueños,

abre mis oídos a las palabras que llegan mientras mi cuerpo descansa,

y que la mañana llegue con el sagrado respiro,

de las abuelas que cuesen el alimento de las almas.

 

 

Hemos venido aún

Cuéntame un cuento de manzanas azules en lluvia gris,

Hoy como ayer el silencio irrumpe la esperanza

Trenza una nube mimetizada de mariposas en fuga,

Mientras los ancianos cantan sus ofrendas.

 

Es el tiempo de los árboles que caminan,

De los peces saltarines y migratorios,

Es el tiempo de escuchar las palabras del fuego.

 

Hemos venido aún entre volcanes y temblores

Desde la entraña de la roca a recordar nuestro camino,

Inundada tenemos la sangre de memoria,

Es tiempo de tejer el amor sobre los campos.

Somos el canto del río que se quedó sin clave sol

Que se cansó de esconder cadáveres

Y sueña con llevar a su superficie piedras cristalinas.

 

Hay un trueque de palabras y montañas que debemos a la noche

Un pagamento de vida que adeudamos al cosmos

Una danza curativa pendiente en nuestros pies

Un abrazo de perdón por entregar a nuestros hermanos.

 

Hemos venido aún como en antaño

A tributar nuestra vida a la alegría

A devolver la esperanza a nuestra tierra.

 

 

Azul

Los que mueren por la vida

no pueden llamarse muertos

 

Deja que mi boca te despierte un beso de colores

mientras juntos resolvemos el temor del pasado

es decir,

mientras pasan las horas absurdas del horror que nos asiste.

 

¿Qué importa si una mariposa aletea detrás de la puerta de cristal?

y mis ojos cerrados saborean el néctar de tus palabras silenciadas.

 

Puedo entender lo que tus ojos gritan,

justo cuando tus manos se cierren de rabia,

anoche vi como la vida se arroja al vacío,

y cómo la incertidumbre nos golpea la piel.

 

Sin embargo,

sigo creyendo en la utopía que cargas en la mochila,

mientras el mundo se destroza de odio,

mientras el día se desnuda ante los ojos del miedo.

 

Voy a apretar tu mano mientras pierdes la esperanza,

mientras enfilas la rabia y lanzas improperios contra mercenarios,

esos que desbordan con sangre inocente los ríos

que destruyen los campos sagrados de nuestros ancestros.

 

Deja que al abrir tus ojos

regrese la idea del futuro engendrado con palabras

de un ahora que se hace con la convicción de las ideas.

FRANCY LILIANA DÍAZ (COLOMBIA)

 

 

Revista Enheduanna

, ,

 

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