PARIR: UN PODER QUE NOS ENSEÑAN A ENTREGAR VOLUNTARIAMENTE

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HOY LE DAMOS LA BIENVENIDA A GUADALUPE BLANCO QUE NOS COMPARTIRÁ MENSUALMENTE SU COLUMNA “PARIR CON AMOR”. ÉSTA ES SU PRIMER CONTRIBUCIÓN, DISFRÚTENLA!

LUPITA 2

 

Por: Guadalupe Blanco

Como profesionista de la salud, fui educada en el proceso mecánico del embarazo y el parto. Cuando quedé embarazada creía saber todo respecto al proceso, pero no era así. No estaba preparada para el cúmulo de cambios emocionales con el que se acompaña. A partir de ahí, la vida me fue llevando a estar cada vez más  cerca de mujeres, trabajar con mujeres y para mujeres. Y tiempo después a decidir dedicarme a la atención de partos respetuosos.

Durante este tiempo he presenciado mujeres transformadas, mujeres empoderadas, mujeres en crisis ante su maternidad, mujeres que sufren, algunas veces por dolor, pero la mayoría de las veces por miedo.

Mucho del trabajo que hago es informar, dar opciones, aclarar dudas, acompañar, y vigilar. Algunas veces, pocas en realidad, tengo que tomar el liderazgo. Este tipo de atención, el parto humanizado, me gusta mucho pero me ha mostrado cosas que me inquietan.

Una de las cosas más difíciles de este trabajo ha sido que las mujeres se den cuenta que tienen derechos en el parto y se informen sobre ello. La parte de decidir parece que nos paraliza como género porque durante varias centurias nos han enseñado a que otros decidan por nosotras. Nuestros padres, nuestros hermanos, nuestros guías, nuestros líderes, etc.

Se nos ha enseñado como mujeres que los médicos tienen la responsabilidad de los casos, que son los expertos y queremos dejar todo en sus manos (y a los médicos se nos enseña lo mismo).

La atención se vuelve una relación de poder, el médico como adulto, la embarazada se infantiliza (también hablamos de las parejas). Y la realidad es que este modelo debe desecharse. No hay ganadores en este modelo, el médico tiene miedo de cometer errores y ser demandado, toma decisiones para evitarlo. La embarazada o la pareja no ejercen sus derechos, no aprenden a tomar decisiones informadas y responsabilizarse, lo que le serviría después en la crianza de sus hijos. A mi forma de ver nos volvemos eternos adolescentes y padres de eternos adolescentes.

Entonces, cuando en mi trabajo propongo que los padres decidan y la responsabilidad sea compartida, hay una enorme resistencia.

Es lógico, desde niñas nuestros padres y la sociedad  repiten lo que les fue enseñado, no te toques, no te explores, no conozcas tu cuerpo. Y para parir necesitas precisamente estar en contacto con tu cuerpo, con tus emociones, conocer qué va a pasar en el parto y cómo puedes vivirlo más plenamente y a veces el miedo a este cuerpo desconocido y sus poderes es más grande que la inquietud de parir.

En fin, la intención de este escrito es precisamente hacerte pensar sobre el origen de tus miedos, rara vez tus miedos son tuyos, muchas veces tus miedos son heredados, tus miedos fueron enseñados, tus miedos y el desconocimiento de tu cuerpo.

Ojalá que si me lees, te cuestiones ¿De dónde viene realmente mi temor a mi cuerpo? ¿De dónde viene mi resistencia a tocarme? ¿De dónde viene mi resistencia a conocer mi ciclo menstrual más allá de fechas y sangrado? ¿De dónde viene mi temor al parto?

La mayor parte viene y casi puedo asegurarlo de la poca información o de la información manipulada para que no habites tu cuerpo, para que no conozcas tus derechos, para que no te apropies de tus procesos. Porque al hacerlo crecerás, madurarás y ya no será fácil manipularte.

Y cuando eso pase, puede que descubras que quieres disfrutar tu cuerpo, que quieres disfrutar tu embarazo, que quieres disfrutar tu parto. ¿Disfrutar el parto? Sí, eso es posible, a pesar de que pueda haber dolor puede haber satisfacción.

Y entonces descubrirás que el parto es un poder que tiene tu cuerpo y que puedes ejercerlo. Te darás cuenta de que te han enseñado a entregarlo en otras manos y querrás recuperarlo.

Y es probable que busques un profesional que te trate con respeto y quieras que te informe, que te invite a participar en las decisiones y te guíe a tomar decisiones informadas. Y entonces sabrás que tomar parte en tu cuidado, es satisfactorio.

Todo empieza con la información y el conocimiento. Después sigue el decidir y responsabilizarse de las decisiones. Todo esto te dará poder. Esta es sólo una forma más de empoderarte como mujer.

*Dra. Guadalupe Blanco, Médica Partera. Se dedica al parto humanizado desde hace 10 años, tiene una página web: www.guadalupe-blanco.com

Revista Enheduanna

 

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