La paridad simulada

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Con sororidad y gratitud para Elva Narcia

Los partidos políticos y aspirantes a ocupar la gubernatura en Chiapas podrán tener diferentes matices, pero en algo coinciden tanto los posibles candidatos como los institutos políticos que los podrían postular y es que NO tienen el tema de igualdad de género en su agenda. Ahí no hay matices. El asunto se les atora por igual  y por eso poco o nada han hecho para que en algo se pueda avanzar en beneficio de mejores condiciones para las mujeres.

La paridad de género en candidaturas en Chiapas, que ha logrado que más mujeres estén en puestos de representación popular, no fue una concesión de los partidos, por el contrario ellos se opusieron, es el resultado de una lucha que hemos dado las mujeres en diferentes ámbitos.

En el estado ni los partidos políticos ni las y los  representantes populares han hecho algo por la indignante simulación de la paridad que hay en los municipios, en donde puestos que fueron ganados por mujeres están siendo ocupados por hombres, o en otros casos, que ya hicieron renunciar a las mujeres para que ocupen los cargos varones. Han sido los propios partidos quienes han impulsado y solapado estos casos.

Las diputadas y diputados locales de todos los partidos no se preocuparon por garantizar –con la llamada “gran reforma a la Constitución”- que con la reelección estos casos no se repitan.

Los partidos políticos no están invirtiendo en la formación de cuadros de mujeres  –con todo y que hay presupuesto para ello- porque tienen planeado hacer lo mismo que las elecciones pasadas: hacer una paridad de género simulada.

El cuestionamiento es para ellos y también para las mujeres que militan dentro de los partidos políticos o apoyan a algún aspirante y que no han puesto por delante los intereses de género por encima que los del partido o “su posible candidato”.

Entiendo que la lucha que tienen al interior no es nada fácil. Los partidos políticos se siguen rigiendo por principios patriarcales. A las mujeres les exigen disciplina partidista, cerrar filas con el partido, y eso les ha significado hacer un lado –no debería de suceder así-  con la principal encomiendan que debemos de tener todas las mujeres que de alguna u otra manera tenemos la posibilidad de incidir, y es lograr impulsar una agenda que logre erradicar la desigualdad de género.

Conozco y reconozco el trabajo de mujeres en Chiapas y en el país que estando dentro de grupos políticos o partidos están haciendo la diferencia  y que están anteponiendo la agenda de igualdad de género; pero necesitamos que sea una lucha de todas.

La crítica que hacen las mujeres que participan en los partidos políticos debe de dejar de ser hacía dentro, tiene que ser hacía fuera porque debe de ser una prioridad el tema de género –que atraviesa otros tantos más-.

El primer compromiso que tenemos como mujeres es con nuestro género, no es con un grupo político que nos invisibiliza y nos usa y nos pide que nos quedemos subordinadas o nos dice que nuestras demandas pueden esperar. Ya bastante hemos esperado, ya hemos dejado hasta el hartazgo a un lado nuestras prioridades por anteponer las de un grupo.

Las mujeres no tienen-tenemos que renunciar a participar en los partidos o grupos políticos porque quienes los encabezan, en su mayoría, tienen perspectivas patriarcales. La casa también es nuestra, no tenemos por qué  salirnos de ella, sino cambiarla.

 

 

 

Revista Enheduanna

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